Soy Sonia.
Tengo 29 años.
Tengo marido, lo amo a rabiar y vivo con él.
Soy feliz.
Si apareciera el hombre ideal en este momento le diría: “andate, ya conocí a alguien mejor”. Estudio Enfermería para convertirme en licenciada en ello.
No me gusta la exposición de ninguna manera.
No se manejarme en grandes grupos de gente. Nunca supe.
No me gusta la gente extremista ni la que se cree abogada del diablo.
No me gusta la violencia y me asustan los gritos. Todo lo creativo me llama la atención. Soy bastante creativa pero también tremendamente desprolija.
Soy una persona segura. Cuando me siento insegura me inhibo.
Soy sincera aunque no quiera (mi cara me traiciona). Eso es un defecto muy grande en mí.
Creo en mí. Creo que puedo hacer grandes cosas. Me tengo fe.
Amo.
Creo en Dios, aunque eso este “pasado de moda” en estos días. Me hace fuerte saber que no puedo todo.
Me gusta ir a la iglesia los domingos. Me gusta ver la fe cuando me parece algo real. No en todos es real.
Me gustan las sonrisas. Las personas que tienen cachetes de enano de jardín cuando ríen. Las personas que ilustran lo que dicen con las manos. Las personas con lunares en la espalda. Me gusta dibujar constelaciones imaginarias con cualquier conjunto de puntos aislados (agujeros en la pared, manchas en el piso, etc).
Creo que existe la buena gente.
Disfruto más de los domingos a la mañana que de los sábados a la noche.
Soy contradictoria y no me gusta mentir. Trato de respetar mis verdades. Solía mentirme mucho. Aun me miento. Ya no me creo.
Me confundo.
Tarde o temprano vuelvo al camino. Pero admito que todavía no se exactamente cual es mi camino, la vida me lleva.
Solía no confiar en nada. Me volví confiada. Estoy tratando de encontrar un punto medio. No quiero no confiar, pero quiero evaluar bien en quien lo hago.
Hago muchas preguntas. En general no me gustan las respuestas.
Soy extremadamente calma, tranquila y melancólica. A veces mi calma exaspera a los demás.
Me mudo mucho (más de veinte veces en lo que llevo de vida), y eso no me gusta. Quiero conseguir un lugar donde enraizar.
Extraño Buenos Aires. Se q pasé muchas lágrimas ahí, pero me acuerdo con más nitidez de todas las risas.
Creo q puedo perdonar todo si veo arrepentimiento. No soy rencorosa, no me sale ser mala. Nunca hice daño a propósito.
No me gusta hablar de mis verdades más profundas, odio q las ataquen. Odio sentirme subestimada.
Hace mucho ocultaba mi sensibilidad. Ahora solo la protejo. Ya no vivo a la defensiva.
Una vez me enamoré de palabras.
Me asusta la gente, las muchedumbres. “Estudiamos lo que nos asusta”, ¿será por eso que incursione en las ciencias sociales?.
Tengo dos hermanos. Uno muy chico para ser grande, y otro muy grande para ser chico.
"Amistad" es "compromiso" para mi, y lo tomo muy en serio. No viviría sin amigos. Pero soy muy selectiva. Prefiero calidad a cantidad. Perdí muchos amigos cuando me di cuenta de que una relación es entre dos y que yo sola no puedo...
Me gusta dejarme el pelo suelto y que me de calorcito atrás de la oreja. Me gusta jugar con los rulos que natura me dio. No me los sacaría por nada del mundo.
La torpeza es inherente a mí y me causa mucha gracia.
"Gracias", “Perdón” y "Por favor" deben ser las tres palabras q más repito en el día. Me enorgullece darles el valor q merecen.
Uso cinturón de seguridad cuando viajo en el asiento de atrás. Me molesta q me miren raro porque lo hago.
Amé mi barrio en San Juan.
No soy una mina linda. Pero ya no me hago problema por eso.
Tengo un lunar con forma de luna en la planta del pie izquierdo. Me gusta ese lunar.
Mi gata es lo más grande que hay. Me demostró cuan lejos puedo llegar cuando se trata de proteger a los seres que quiero.
Me pierdo a mí en mí mil veces, y me gusta mi marido porque me rescata. También porque me hace reír.
Hablo mucho.
Sonrío.
Veo al mundo desde una óptica muy particular. Mi lógica no es la lógica de la mayoría.
MI MENTE FUNCIONA RARO.
Me molestan las fiestas. Las reuniones donde no conozco a nadie. La pila de apuntes sin resumir. Ver la casa sucia y desordenada. Me molesta que me traten de estúpida. Me molesta que me juzguen desde afuera.
Me defraudé muchas veces, pero aprendí a ser más condescendiente conmigo misma. De todas maneras actualmente considero que me he superado mucho.
Soy So.
Soy Pipi.
Soy Jo.
Soy Sonia.
Soy YO.
miércoles, 22 de febrero de 2012
So.-
martes, 21 de febrero de 2012
Al ruedo.
Empiezo esto sin mucho prolegómeno. Seguramente quien lo lee ya me conoce o, tal vez, empiece realmente a hacerlo en el devenir de las publicaciones.
En tren de confesiones, la verdad es que no tengo ganas de presentarme. Tal vez lo haga en otro post, o tal vez copipasteé algo, no se...
Estoy parada en el dintel de una nueva etapa de mi vida, sin saber dónde me llevaran los amaneceres venideros. (Nunca mejor empleada la palabra dintel. No estoy adentro, ni tampoco afuera…estoy parada en el marco de la puerta, pero ya no tiembla la tierra…paso el sismo y aún estoy mareada).
De todos modos ando confiada, sé que todo va a salir bien. De un modo u otro las cosas en mi vida siempre se equilibran. Es como una especie de regalo divino…cometo acciones producto de impulsividades muy características de mi personalidad, generalmente basadas en el tipo poco común de lógica, situaciones que luego resultan no ser tan graves y terminan desembocando siempre en un cálido gris uterino.
Todo esto es genial, me permite ciertos lujos. Vean sino.
Bienvenido nuevo año, lleno de cosas que nunca han sido!.
